Cena de amigasHablando de arte… y del cine de mi tierraUna tarde con Ella Cisneros
Una cena de amigas en el hotel Landa de Burgos, junto a su piscina neogótica; un encuentro en El Velázquez 17 con el cineasta venezolano Diego Vicentini, director de «Simón»; y una tarde con la coleccionista Ella Cisneros, que acaba de publicar «Ella soy yo».
Por Johanna von Müller-Klingspor¡HOLA! Living, págs. 114-115

Cena de amigas
Muchas veces había pasado por el hotel Landa, en Burgos, de camino al norte de España. Sus huevos rotos con morcilla y demás delicias de la cocina castellana lo han convertido en un clásico, pero no hay tantas personas que conozcan la maravilla que se esconde detrás de sus muros de piedra. Lo que más me fascina es la piscina techada en estilo neogótico con chimenea de piedra. Por eso le pedí a mi amigo Guzmán Landa que me ayudase a organizar una cena especial para una escapada de amigas a quienes quería sorprender con un recuerdo imborrable, algo que su complicidad y atención al detalle hicieron posible. Llegamos a tiempo de disfrutar del entorno, tomamos el cóctel de la casa al atardecer y solo les dije a las chicas que teníamos que ponernos guapas porque nos esperaba una sorpresa. Cuando, un poco confusas, entraron en la zona de la piscina y vieron una única mesa impecablemente puesta con las velas encendidas, vajilla preciosa y mantelería de lino, no daban crédito. La cena logró su cometido, ser inolvidable; y, para poner el broche de oro, nos trajeron una pavlova casera que, con mucha humildad, ¡he de decir que compite con la mía!



Hablando de arte… y del cine de mi tierra
Quedo a tomar algo en El Velázquez 17 con el cineasta Diego Vicentini, venezolano afincado en Los Ángeles que no para de cosechar éxitos con su película Simón. Tras la reciente nominación a los Goya 2024 y a los Forqué, la popular cinta cuenta también con 14 nominaciones a los Premios Soto que concede la Academia de Cine de Venezuela y a los Premios Platino, los galardones del audiovisual iberoamericano. La historia de Simón, un líder estudiantil que lucha por la libertad, es una película sobre el exilio y todo lo que ello conlleva y se ha convertido en la película más taquillera de Venezuela en los últimos seis años. Ver el brillo en los ojos de Diego cuando habla de cómo se sumergió en esta historia es tan apasionante como disfrutar de la cinta y de su imprevisible desenlace.
Fotos: @rafasanchophoto

Una tarde con Ella Cisneros
Recientemente fui a pasar la tarde a casa de Ella Cisneros, una mujer cuya vida daría para varios libros; suerte que decidió plasmar parte de ella en una primera edición que acaba de salir a la venta. El libro se titula Ella soy yo, haciendo uso de un magnífico juego de palabras. Disfrutamos de un café rodeadas de algunas de sus exquisitas obras de arte. Ella es una coleccionista de arte contemporáneo reconocida mundialmente y con más de 3.000 obras en su haber, entre las cuales hay una significativa representación de la abstracción geométrica latinoamericana e internacional, video y fotografía.
La colección incluye artistas renombrados, como es el caso de Marina Abramovic, Lygia Clark, Los Carpinteros, Ai WeiWei, Carmen Herrera, León Ferrari, Gego, Damien Hirst, Jenny Holzer, Donald Judd o Anish Kapoor, entre muchos otros.
Me habla de cómo se sentó a escribir en plena pandemia y no lo dejó durante meses, hasta que terminó. El libro nos lleva a lo largo de una parte de su vida y debo decir que fue empezar, y no pude parar de leer. Una parte es novelada, pero muchos hechos son autobiográficos, lo cual hace que pases toda la lectura tratando de discernir qué es verdad y qué es ficción. Ella misma me cuenta que algunos episodios muy interesantes con figuras como Trump o Fidel Castro sí que son reales, lo que le añade a mi lectura matices muy emocionantes. Cuesta creer que todo ello sea solo una parte de su vida; un personaje fascinante, sin duda, que dará para muchas aventuras más.
Fotografía y texto: Johanna von Müller-Klingspor.

