Una isla para nosotrosLas hamacas caribeñasArte en Sevilla
Un viaje con amigos a Antigua para el preestreno del hotel Hermitage Bay; la tradición caribeña de las hamacas tejidas a mano; y la exposición Profundis de Delcy Morelos en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo de Sevilla, que dirige Jimena Blázquez Abascal.
Por Johanna von Müller-Klingspor¡HOLA! Living, págs. 114-115

Una isla para nosotros
Tuve la suerte de viajar con un grupo de amigos a la isla caribeña de Antigua, al preestreno del hotel Hermitage Bay de nuestro buen amigo Daniel Shamoon, y descubrimos un lugar de ensueño, completamente virgen. Fue como tener una isla solo para nosotros. Desde el primer momento, Antigua nos envolvió con su aire tropical y salvaje. Cada mañana despertábamos con los sonidos de la selva: el canto de los loros, el rumor del viento entre las palmas y, de vez en cuando, la silenciosa aparición de una iguana curioseando. Lo más especial fue precisamente eso: la sensación de descubrimiento. Caminábamos por la playa sin huellas en la arena, nadábamos en aguas turquesas que parecían solo nuestras y cada rincón del entorno parecía susurrarnos secretos de un Caribe aún intacto. No había más gente; solo nosotros, el sonido del mar y ese sol dorado que lo cubría todo con una calidez que no solo se sentía en la piel, sino también en el alma. Pasamos las tardes explorando, conversando largas horas al atardecer y simplemente respirando ese aire renovador que solo tienen los lugares vírgenes. Fue una experiencia que nos conectó de nuevo con lo esencial: la naturaleza, la amistad, el tiempo detenido. Volver a la rutina después de ese viaje ha sido difícil, pero nos llevamos algo más que recuerdos: la certeza de que existen lugares donde todavía es posible redescubrir la belleza sin filtros, y donde el mundo parece detenerse, por un instante, solo para ti.


Las hamacas caribeñas
Las hamacas tejidas a mano son un símbolo profundo de la cultura caribeña, donde el descanso es casi un arte. Más que un simple objeto, representan tradición, paciencia y saberes transmitidos de generación en generación.
Cada hamaca es única: sus colores, patrones y texturas reflejan la identidad del lugar en el que se ha concebido.
Además de útiles, se han convertido en piezas decorativas muy valoradas, especialmente por el tiempo y la dedicación que implica su creación, que puede tomar semanas o incluso meses de trabajo artesanal.
Dormir una siesta en una de ellas, mecida por la brisa tropical, es una experiencia divina, casi terapéutica.

Arte en Sevilla
Tuve la enorme fortuna de visitar el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC) en Sevilla, un espacio emblemático situado en el monasterio de Santa María de las Cuevas, (donde estuvieron los restos de Cristóbal Colon durante 30 años), recuperado desde 1997 para albergar arte contemporáneo. Lo lidera mi gran amiga Jimena Blázquez Abascal, quien desde noviembre de 2023 ha aportado una nueva energía institucional, combinando rigor académico y sensibilidad hacia el público. Bajo su dirección, se presentó una exposición notable de la artista Delcy Morelos titulada Profundis, una instalación inmersiva que utiliza tierra de diferentes regiones -albero sevillano y tierras rojas de Huelva- para explorar el vínculo ancestral entre culturas y naturaleza.
Delcy trabaja con la tierra como materia y concepto; en Profundis presenta siete piezas site-specific que aprovechan la arquitectura del monasterio, invitando al espectador a percibir la textura y el aroma de la tierra, y a reflexionar sobre la fertilidad, la memoria y el equilibrio ecológico. Gracias a Jimena, pude recorrer cada sala y sentir cómo esas masas de arcilla y pigmentos vegetales conectaban emocionalmente con el espacio histórico y con mi propia vivencia, reafirmando la misión del CAAC: fomentar un diálogo entre lo local, lo natural y lo contemporáneo. Fue una experiencia profunda, enriquecedora y muy especial.
Fotografía y texto: Johanna von Müller-Klingspor.

