En busca de la inspiraciónAsí me gusta recibirArte en un marco rural
Dos años escribiendo esta sección y el jardín desde el que escribe; sus claves para recibir en casa; y La Nave Va, el espacio de arte y naturaleza de Pepe de la Pisa en Berrocalejo.
Por Johanna von Müller-Klingspor¡HOLA! Living, págs. 138-139

En busca de la inspiración
Llevo dos años escribiendo esta sección y ha sido una experiencia transformadora, ya que me ha permitido combinar dos de mis pasiones: escribir y compartir las cosas bonitas que veo y siento. También me ha enseñado la disciplina de la escritura y ver las cosas desde otro ángulo, casi como una periodista.
Ahora, cuando estoy en un sitio interesante o veo algo que merece la pena contar, pregunto más, busco conocer al protagonista y me sumerjo completamente en la situación para poder absorber la mayor cantidad de información posible y compartirla.
En esta trayectoria, además, he aprendido a reconocer y respetar aún más la inmensa labor de los periodistas. El sitio desde donde busco el silencio y la inspiración para poder volcar en el papel todas estas historias es el jardín de la casa del pantano. Aquí, con vistas a Gredos, es donde me siento a plasmar las cosas especiales que quiero compartir con vosotros. Gracias por este viaje.

Así me gusta recibir
Recibir es lograr que las personas que has convidado se sientan felices y valoradas, como en casa -aunque no sea la suya-, y haciendo que su tiempo contigo haya merecido la pena. No es algo fácil y, en efecto, sí es todo un arte.
- El factor principal es el anfitrión; el director de orquesta que se encarga de que todos los elementos confluyan en armonía.
- Hay que hacer congeniar el espacio con la luz, la decoración y la comida; y que esto sea acorde a la hora del día y tipo de evento.
- La lista de invitados es un punto sensible, ya que un buen anfitrión debe saber cómo mezclar y cuándo no.
- Un último consejo: sutileza. Se debe dejar el espacio suficiente para que, aunque todo esté bajo control, no se note.

Arte en un marco rural
Os descubro un sitio mágico creado por mi amigo Pepe de la Pisa. La Nave Va nace de querer reconectar con la tierra, el arte, el tiempo lento y la cultura del campo. Después de realizar proyectos culturales y artísticos, encuentra en Berrocalejo un paisaje liberado y profundo donde iniciar un espacio de procesos creativos; un lugar de encuentro entre arte contemporáneo y naturaleza. Aquí, artistas de distintas disciplinas se inspiran en los elementos del entorno para crear obras que dialogan con el territorio y sus ritmos. La Nave Va es, más que un lugar, una manera de mirar, de respirar y de reflexionar sobre cómo habitamos el mundo.
Fotografía y texto: Johanna von Müller-Klingspor.



