Mi shakshuka, herencia de un viaje a Israel
Tomate, pimiento, especias y huevos cuajados en la misma sartén. Mi versión libre de la shakshuka.

La shakshuka es uno de mis platos favoritos, herencia de un viaje a Israel.
Adapté algunos ingredientes a mi gusto, porque nunca sigo las recetas al pie de la letra, sino con lo que tengo y lo que me gusta. Así salen las mejores versiones: inventando. Yo le puse un condimento especial para shakshuka que me traje de un mercado en Tel Aviv. Deduzco que es a base de pimentón dulce y guindilla seca.
Ingredientes
- 6 tomates maduros
- 1 pimiento rojo
- 1 cebolla
- 4 dientes de ajo
- 1 taza de tomate frito
- 6 huevos
- 1 cucharada de azúcar moreno
- 1 cucharada de sal
- 1 cucharadita de orégano
- Pimienta y guindilla molida al gusto. Un toque de canela y pimentón dulce le queda perfecto.
- Aceite de oliva
- Hierbas frescas: perejil, cebollino y cilantro, totalmente al gusto de cada quien

Preparación
- Sofreír la cebolla, el pimiento y el ajo.
- Pelar los tomates y quitarles las semillas. Picarlos en cuadritos y agregarlos al sofrito junto con el tomate frito.
- Aderezar con todos los condimentos y la mitad de las hierbas frescas. Dejar cocinar la salsa tapada durante 15 minutos, para que se fundan los sabores.
- Tener los huevos ya abiertos en cuenquitos individuales, así se meten más rápido en la sartén y se cocinan al tiempo.
- Hacer pequeños huecos en el sofrito y meter los huevos. Aderezar con un poco de sal y tapar unos minutos hasta que se cocinen. Hay que estar muy pendientes para que no se pasen.
- Servir con el resto de las hierbas frescas picadas por encima.


Ver la receta en mi Instagram (se abre en una pestaña nueva)
